Mi mirada perdida entre muchas otras, vagando por las calles con música de fondo. El reproductor de música me juega una mala pasada y comienza a sonar esa canción que tan mal me hace, lagrimas comienzan a caer y trato de esconderlas con el puño de mi abrigo. Caminando con la mirada baja y viendo como esas gotas caen al suelo y comienzan a dejar su rastro. El cielo se nubla acompañando el gris del que esta teñido todo alrededor de mi corazón. Comienzan a caer gotas, y mis pequeñas e insignificantes lágrimas comienzan a camuflarse con la lluvia. Sigo caminando, la gente me mira. Levanto la mirada y a lo lejos veo una figura familiar. Me paralizo y mi expresión se transformar en sorpresa, continúe caminando y mirando fijamente esta figura. Al estar a unos pasos, mi corazón comienza a latir aceleradamente. Esta persona se da vuelta y me mira con desconcierto. Yo le sonrió agacho mi cabeza y sigo mi camino, con esa canción de fondo que hizo que mi imaginación produjera lo que yo tanto deseaba que suceda en ese momento. Nuevamente no era quien yo pensaba.