Solo con tu cabeza

Pensamientos perturbadores, oscuros. Secretos que no le dirás a nadie, todos los tenemos. Eso no nos vuelve seres oscuros, pero por mas cristalina que sea nuestra mirada tiene un punto de oscuridad, un punto borroso que nadie logra descifrar. Es que sonreír no es siempre motivo de felicidad, a veces es simple alegría momentánea que en un abrir y cerrar de ojos se acabara. Mientras estas rodeada de sonrisas, hipócritas en algunos casos pero sonrisas en fin, fingir alegría y felicidad es salgo tan fácil... pero al llegar el momento de la soledad de la noche, estar en una completa unión con tu mente perturbadora y la desfigurada visión del mundo que tenes, las lagrimas no tardan en recorrer tus ojos y el odio nos invade el alma. Al salir el sol y volver a escuchar las risas de  los demás las cosas vuelven a cambiar, y el circulo comienza nuevamente.