Soñar contigo ya no significa nada. Esa sensación de vulnerabilidad desaparece al correr de los meses y, a pesar de lo que tu persona en carne y hueso pueda a llegar a provocar en mi corazón, sistema nervioso, y equilibrio, creo que tu fuerza sobre mi va disminuyendo y ansío con ansias el momento en el que mi vida no dependa de tu recuerdo para sentirse completa, el día en el que no me obligue a mi misma a llorar con vos, y cuando ya no invadas el santuario sagrado que son mis sueños.